Los aplacados de piedra son un tipo de revestimiento de piedra natural que se utiliza para decorar o aislar las paredes y reforzarlas. Actualmente, es el principal sustituto a la mampostería tradicional, ya que cada vez es más frecuente en las obras de edificios de todo tipo. 

En la mayoría de ocasiones se hace uso de este material para llevar a cabo la rehabilitación de fachadas de exterior puesto que aporta calidad y dureza. Pese a esto también se utiliza para decorar y dotar de personalidad la fachada del edificio. 

¿Qué tipos de aplacado de piedra existen?

Existen varias tipologías de piedras naturales que se pueden utilizar como revestimiento. Los más frecuentes son:  

  • Caliza
  • Pizarra
  • Granito
  • Arenisca 

Además, existe la posibilidad de fabricar réplicas de aplacados en piedra artificiales. Este tipo de aplacado se utiliza con fines rehabilitantes, ya que permite recuperar el aspecto original y fomentar la imagen visible del edificio. Una de las principales ventajas de este modelo es que tiene muchos matices, colores y utiliza una armadura inoxidable para ahorrarse futuros problemas de oxidación

Antes de colocar el recubrimiento exterior de tu fachada con aplacado de piedra, debes saber algunos aspectos básicos para evitar complicaciones posteriores. 

  • A la hora de elegir, hay que tener en cuenta que tiene que ser una piedra dura que no se desgaste con fenómenos meteorológicos y contaminación. 
  • Las piedras se deben unir con morteros, resinas o anclajes mediante tacos o piezas metálicas. 
  • Los materiales sufren alteraciones con las temperaturas, por lo que es recomendable separar las placas para facilitar la dilatación.

A la hora de aplicar este material a tu fachada debes tener en cuenta estos factores y los dos tipos de colocación que se pueden hacer: 

  1. Colocación sin cámaras de aire

Suele hacerse en fachadas o terrazas bajas de aproximadamente unos 5 o 6 metros de altura. Se deja un espacio de alrededor de tres centímetros entre el aplacado de piedra y el soporte de acero inoxidable para poder rellenarlo con un mortero. Este tipo de colocación solo está recomendada para situaciones específicas, ya que no permite la ventilación de la piedra. 

  1. Colocación con cámara de aire 

En esta colocación se crea una cámara de aire entre el aplacado y la pared para que la ventilación de la piedra sea posible. Para facilitar la ventilación de la piedra la cámara debe tener el doble de anchura del espesor de la placa. Este modelo suele estar muy pautado por el fabricante, por lo que cuando se instala se deben seguir las indicaciones del catálogo. 

Te hemos explicado que es este material, su uso principal y su colocación. Así, solo te queda saber cuáles son las ventajas y las desventajas de emplear este edificio para rehabilitar tu fachada. 

Desventajas y ventajas de los aplacados de piedra natural

Entre las principales ventajas destacan que son muy duros y perduran en el tiempo debido a su resistencia al desgaste, son de material sostenible ya que son orgánicas y poseen un buen nivel de aislamiento tanto acústico como térmico. 

Las desventajas de optar por colocar los aplacados de piedra en tu edificio son que tienes que estar pendiente que se haga una instalación correcta, porque de hacerse una defectuosa colocación las piedras podrían desprenderse. Pueden aparecer manchas oscuras en la superficie por las sustancias que contienen algunas piedras, y el precio es bastante elevado